Cada entrada de esta bitácora parte de una estadía real, con fechas de la visita y precios orientativos en pesos. No hay rankings pagos, listados infinitos ni datos de hoteles que no haya visto con mis propios ojos. Si algo no lo pude comprobar, queda afuera del relato.
Antes de escribirme, vale la pena aclarar cómo trabajo y qué podés esperar de cada entrada. Nada de esto es una promesa de resultados: es simplemente cómo funciona el portafolio.
De una estadía concreta, con fecha registrada. Anoto lo que veo en la habitación y lo que pasa durante la noche: cómo se siente el colchón, si el agua caliente llega rápido, qué se escucha desde la ventana. Si algo no lo pude comprobar, no lo escribo.
Son orientativos y en pesos, tomados del momento de la visita. No los actualizo mes a mes ni los negocio con el hotel. Si vas a reservar, conviene confirmar la tarifa vigente directamente con el alojamiento antes de decidir.
No. No cobro por aparecer ni por quedar mejor ubicado. Tampoco armo listas infinitas de "los mejores". Cada entrada es un relato suelto, con su propio contexto, y se lee por lo que cuenta, no por el puesto que ocupa.
Al final de cada relato hay un resumen de para quién sirve y para quién no. Si buscás silencio y caminatas, te lo digo; si necesitás estar a pasos del centro o dormir con la ventana abierta, también. Esa parte suele ser la más útil antes de reservar.
Solo escribo sobre lugares donde me alojé. Si querés sugerirme uno para un próximo viaje, podés mandarlo por correo, aunque no garantizo que lo visite ni que publique una entrada. La agenda la armo según los viajes que ya tengo previstos.
Si te quedó alguna duda sobre cómo se documenta cada estadía, podés escribirme desde la página de contacto o revisar la política del sitio para entender qué se publica y qué no.